jueves, 25 de agosto de 2011

te echo de menos, hasta cuando estás a mi lado

Cada vez que reímos deberiamos hacerlo porque me siento bien en el lugar donde estoy y con quien estoy; creo que he malgastado demasiadas risas intentado creer que estaba conforme con el momento en el que me encontraba. Soy fácil de engañar, solo hace falta estar conmigo cinco minutos para saberlo. Dicen que de los errores se aprende, pero yo sigo tropezando mil veces con la misma piedra, parece que alguien la pone a propósito en mi camino.

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